Cosas que no nos gusta ver en una carrera

Por carreraspopulares.com - 11/06/2018

En una carrera, sobre todo cuanta más gente la corra, suceden muchas cosas. Algunas de ellas, casi todas, maravillosas: hay quien consigue cumplir con sus objetivos de marcas o de terminar la distancia; los grupos de amigos llegan juntos a meta entre risas; la ciudad está a disposición de los que hacemos deporte. En definitiva, el mundo es un sitio mejor cuando se celebra en carrera.

Pero entre tanta gente y tantos hechos, algunas cosas pasan que no nos gustan tanto. Y es algo en lo que casi todos los corredores coincidimos. A veces son cosas inevitables, pero otras veces son fruto del despiste o, incluso, de una actitud negligente o egoista por parte de algunos.

¿Qué cosas no te gustaría ver nunca en una carrera?

Gente pasándolo mal. Esto, sin duda, es lo que menos nos gusta y lo que todos quitaríamos de enmedio si pudiéramos. Pero no nos referimos a aquellos que se esfuerzan y van al límite de sus capacidades. A aquellos que dan un poco más para sacar un resultado satisfactorio. O quien completa por primera vez la distancia, superando sus límites y llegando con sus fuerzas agotadas. No. Nos referimos a quien se desvanece en carrera, a quien tiene algún problema un poco más serio que puede poner en peligro su integridad. Cómo se resuelve esto es difícil en algunos casos, porque el cuerpo puede reaccionar de mil maneras distintas. Pero sin duda, cuidarnos, hacernos pruebas regularmente y tener cabeza corriendo ayudaría bastante.

Lesiones. Aunque menos graves, tampoco es algo que nos guste, eso de ver a compañeros o compañeras que se ven en la obligación de parar porque han sufrido un pinchazo, un tirón o algo peor y tienen que completar el recorrido andando o, directamente, abandonarlo. Hay quien dirá que son “gajes del oficio”, pero es algo que, si pudiéramos, eliminaríamos de nuestras carreras.

Gente que recorta o que hace trampas. No es que esto nos afecte directamente, salvo que vayamos a quedar en los puestos que dan derecho a premio y un tramposo nos quite nuestra posición. Pero no nos gusta ver a gente que se “burla” de los demás corredores y de la organización tomando caminos alternativos para completar la carrera. Fuera.

Calles sucias. Parece que hay quien no se da cuenta o no lo sabe. Pero las organizaciones de las carreras instalan baños públicos y papeleras o contenedores para que no tiremos nada al suelo ni hagamos nuestras necesidades en las esquinas. Cuando una ciudad corta sus calles para una carrera, nos está haciendo un préstamo, es muy feo devolver la ciudad en peores condiciones de las que nos la han dejado.

Espectadores que no respetan a los corredores. Señores y señoras que cruzan la calle interrumpiendo el paso a los corredores, conductores que quieren salir de sus garajes y lanzan improperios, comerciantes que intentan que las carreras no pasen por delante de su establecimiento... La convivencia en las calles es posible y, aunque seamos un elemento inesperado en el desarrollo normal de la vida en la ciudad, no estamos aquí para molestar a nadie.

Puestos de avituallamiento sin bebida. En (pocas) ocasiones, por una mala planificación o por un mal comportamiento de los corredores (los que se cuelan y los que hacen un uso irresponsable de los avituallamientos), los últimos de la carrera se encuentran que no tienen agua o algún elemento del avituallamiento. En una carrera no debería haber diferencias en el servicio recibido en función del tiempo que hagamos, porque pasar antes o después por un punto es algo circunstancial. Todos necesitamos, aunque sea, un trago de agua con el que coger fuerzas para acabar la carrera.



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