No solo de correr vive el runner. Existen otras disciplinas deportivas que pueden beneficiarte a la hora de practicar la carrera a pie. Aprovechar otros deportes como la natación o el ciclismo te vendrán bien ya que desarrollarás y ejercitarás músculos que con el running tienes medio olvidados.
Come para correr mejor. Corre para comer mejor. Da igual el orden, lo importante es que nuestra alimentación esté acorde con nuestro entrenamiento, para asegurar que el cuerpo tiene los nutrientes necesarios para el ejercicio.
¿Unas pequeñas vacaciones? ¿Un periodo de mucho trabajo? Sea como sea, hay veces que dejamos los entrenamientos aparcados y no salimos a correr. Luego a veces cuesta volver a coger la rutina o incluso nos pasamos queriendo recuperar el tiempo perdido. Sigue estos consejos.
Los nutricionistas deportivos nos recomiendan constantemente a los corredores que nos hidratemos de forma habitual. Se habla de varios litros al día de agua. Aunque no es necesario que todo el líquido que bebamos sea agua. La nutricionista Rocío del Sol nos explica cuáles son las alternativas más adecuadas.
Suele ser la asignatura pendiente de los corredores: los estiramientos. Además de no prestarles mucha atención, no siempre los hacemos bien. La atleta y entrenadora Marta Fernández de Castro nos ofrece unos buenos consejos sobre cómo y cuando estirar.