Los corredores vemos caminos para correr en cualquier lugar
Me pasa sobre todo cuando viajo. En coche, en autobús o en tren. A veces incluso en avión, si no estamos muy altos. Es una de esas cosas en las que me fijo de manera especial desde que soy corredor: qué camino tan bueno para lanzarse a correr.
¿No os pasa a vosotros? Lo pensé hace unos días, cuando volvía en coche de un viaje (a una carrera, precisamente). Era una zona de campo, alejada de la gran ciudad. Y junto a la autovía había un camino de tierra paralelo. Había pequeñas subidas y bajadas. En un momento dado, el camino daba un giro brusco de 90 grados y se alejaba de forma perpendicular a la carretera hacia el horizonte entre campos sembrados. Y pensé: cómo me gustaría estar ahora corriendo por ahí.
Me ocurre también cuando estoy en una ciudad que no conozco y hago turismo. Cuando voy paseando y admirando monumentos y edificios, mi cerebro está continuamente buscando el mejor lugar para correr. O intentando descubrir si ese paseo cerca del río o del mar tiene una distancia suficiente para hacer el rodaje de la mañana siguiente.
Rápidamente identificamos cuáles son los inadecuados para ello. Te fijas en que cuando recorre unos 200 metros, el paseo se ve interrumpido por un puente, hay que subir, cruzar una calle con tráfico y seguir al otro lado. Lo descartamos.
Porque el cerebro de los que corremos es capaz de ver más allá de algunas cosas. Donde los demás ven una pista de tierra que sube hacia una montaña y rodea un bosque, nosotros vemos el mejor lugar posible para correr en la naturaleza. Además, hacemos nuestros cálculos en la cabeza: el desnivel que puede tener la pendiente, lo rápido que podríamos bajar o el tipo de terreno. Y yo, que vivo en una ciudad, siempre fantaseo con estar en una zona abierta, con grandes extensiones de terreno para correr libre como un animal por donde quieran mis piernas.
Pero hay un problema. Cuando finalmente tengo esa posibilidad y estoy en una zona como la de mis ensoñaciones, las cosas no son como parecen. Ese lugar que he visto desde el tren, o a lo lejos desde una casa, no es tan bueno para correr. Hay muchas piedras, demasiados toboganes, barro o, lo peor, cercas y puertas de metal que impiden el paso. A veces, ese camino soñado desaparece entre la maleza tras convertirse un estrecho e impracticable sendero.
Entonces doy la vuelta y me voy a buscar otro cruce para tomar otra camino y poder hacer algunos kilómetros más. Al rato tiro la toalla y vuelvo a casa. Los mejores caminos para correr son aquellos que tienes en tu cabeza.
La montaña atrae cada vez a más corredores. Algunos llevaban ya mucho tiempo subiendo y bajando rápido por caminos, valles y picos. Otros, han llegado del asfalto, han dado un paso más y se han echado al monte. Mario Trota nos acerca unos curiosos consejos para todos aquellos que están pensando en empezar a correr por la montaña.
Vacaciones de verano. Calor, playa, montaña, ocio, siestas, chiringuito y fiestas. A pesar de estos ´inconvenientes´, ¿por qué no vamos a aprovechar para correr en nuestras vacaciones veraniegas? Nos lo cuenta Mario Trota.
Empezar a correr puede resultar complicado. Y no hablamos sólo del aspecto físico. En un mundo cada vez más lleno de corredores populares, los consejos de los más veteranos siempre vienen bien a los novatos. Mario Trota nos deja algunos sobre la mejor indumentaria para correr.
Correr es sano, gratificante, adictivo y sencillo. Pero... ¿es barato? El running popular comporta unos gastos, que van aumentando con el número de kilómetros, carreras y entrenamientos.
Nosotros elegimos cuando queremos correr. Y si es posible hacerlo siempre con una temperatura ni muy baja ni muy alta, o con un cielo soleado y despejado de nubes, mejor. Pero en muchas ocasiones no podemos elegir, y nos toca correr con calor, frío o lluvia. Mario Trota nos da algunos consejos para enfrentarnos a entrenamientos o carreras en los que, queramos o no, nos vamos a mojar.
Todos, novatos y veteranos, entendemos la palabra finisher como un reto, una meta, un desafío. Acabar una carrera, ya sea la primera de 5 kilómetros o la primera maratón, supone una gran satisfacción. Pero es mucho más. Nuestro colaborador Mario Trota reflexiona sobre ello.
Forman parte de las carreras. En ellos podemos beber o comer. Y cuando llegamos a meta, ya descansados, nos permiten recuperar algo de la energía perdida. Pero hay que saber cómo actuar ante un avituallamiento. Los consejos de Mario Trota os ayudarán.
Muchos mejores casinos online España tienen recompensas de lealtad. Lee este artículo para aprender cómo usar sitios como DealGamble para encontrar las mejores recompensas.
Cruzar la línea de meta de una carrera popular es un momento inolvidable. El esfuerzo, la adrenalina y la satisfacción se mezclan en una euforia única. Sin embargo, después de ese pico de energía, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse y reparar los músculos fatigados.
Cada año, miles de atletas viajan a Roma, Venecia o Florencia para participar en maratones que combinan historia, cultura y deporte. Pero hay quienes ven en estas carreras una oportunidad diferente.
En el biatlón, el último puesto de tiro llega cuando el cuerpo ya está sometido a una fatiga máxima y la mente entiende que cualquier error puede decidir toda la carrera.
Seguimos con las razones para no quedarnos en casa. ¿Piensas que cuando hace frío corres más riesgo de lesión o que es malo para tu cuerpo? ¡Todo lo contrario! Abrígate bien, eso sí, y sal a disfrutar como siempre.
Hidratos de carbono, proteínas, calcio... Son algunos de los nutrientes que necesitamos tras entrenar. La leche los tiene. Un alimento no del todo habitual tras entrenar, pero que nos puede venir bien.
A partir del 14 de febrero quedan abiertas las inscripciones para la decimotercera edición de 3 Días Trail Ibiza, que se celebrará los días 27, 28 y 29 de noviembre de 2026
World Trail Majors 2026 ha comenzado. Como lo ha hecho en las anteriores dos ediciones ha sido Hong Kong, y su carrera más internacional y prestigiosa, la que ha reunido a un excelente plantel de corredores asiáticos, americanos y europeos en la península de Sai Kung, próxima a la megaciudad.