Correr es el ejercicio físico más natural que existe, seguramente, y sin darnos cuenta, lo empezamos a practicar tan pronto como somos capaces de sujetarnos de pie por nosotros mismos. La Navidad es un momento perfecto para aquello que hacíamos de forma natural cuando éramos niños.
Las Navidades son una época maravillosa del calendario (o no, que ahora está como muy de moda eso de que nos gusten), y aunque quizás disfrutes de algunos días liberado de tus quehaceres laborales, también es posible que sufras de cierto estrés. Porque a pesar de estar de vacaciones no encuentras tiempo para ti mismo y para darle un respiro a tu cabeza.
Y es que entre la asistencia al mogollón de citas gastronómicas, comprar los regalos para nuestros seres queridos y las actividades con los pequeños de la casa, nos cuesta encontrar tiempo para nosotros, precisamente cuando se supone que va a haberlo: en vacaciones.
Salir a correr en el último tramo del año, además de adelantar los buenos propósitos y terminar el ciclo de doce meses con buenas sensaciones, es una garantía de tener ese ratito que te oxigena para ti mismo, dándote la oportunidad de despejar la cabeza con ese sencillo e inigualable gesto de poner un pie delante del otro unos miles de veces.
Correr nos proporciona una excusa perfecta para comer menos en Navidad
CORRER ES LA EXCUSA
Correr puede ser la excusa perfecta en Navidades para muchas más cosas de las que imaginas. Puede ser la excusa para retirarte la noche anterior y no tomarte esa copa de más porque has quedado con algún ´compi´ o porque no puedes saltarte el entreno si no quieres penar en la próxima carrera a la que te has inscrito.
También puede ser una excusa positiva para ajustar esa ración de cordero desproporcionada o para ahorrarte la tercera copa de cava pensando en como te van a costar las series con esos kilos de más alojados a tu cintura que, por si fuera poco, luego te cuesta horrores desalojarlos de ti.
Vale que en Navidades está permitida cierta indulgencia y que se puede perdonar ciertos excesos, pero es indudable que disfrutarás mucho más y con menos sensación de culpabilidad si a ese bombón o figurita de mazapán le ha precedido una carrera matinal.
Con la expectación y excitación ante la llegada inminente de Papa Noel normalmente nos vemos atrapados por discusiones o debates de temas no demasiado interesantes con los cuñados, y, ni que decir tiene, que no hay en el mundo mejor, ni más aceptable excusa para evadirnos por un par de horas, que la muy sana y recomendable costumbre de salir a correr. A no ser que el cuñado corra también.
El placer de correr en Navidad
MOTIVACIONES PARA CORRER
Pero no sólo alguna excusa te puede venir de perlas para correr en Navidades, sino que durante esta época vamos a encontrar motivaciones adicionales para hacerlo. Por ejemplo la motivación puede venir en forma de ese par de zapatillas nuevas que nos ha dejado Santa Claus debajo del árbol y que estamos deseando salir a probar.
O bien podemos encontrar la motivación cambiando nuestros recorridos habituales y aprovechar para ver las zonas de la ciudad donde la decoración navideña es más chula y merece la pena darnos una vuelta, quizás en momentos donde está menos concurrida como puede ser al amanecer.
Y la madre del cordero de todas las opciones o posibilidades de salir a correr en Navidades es la participación en la San Silvestre de nuestra ciudad. No podemos echar por tierra el trabajo hecho hasta los últimos días antes de la carrera y no cumplir con los entrenamientos finales que nos permitirán llegar al momento y quedar como verdaderos campeones a los ojos de nuestros compañeros de trabajo y familia.
No existe mayor satisfacción, ni mayor placer terrenal que engullir la cena de Nochevieja con la sensación de haber cumplido con nota y haber corrido una San Silvestre haciendo un tiempo digno, o simplemente habiéndola disfrutado.
¡Las 12 uvas se disfrutan sencillamente mucho más!
SOBRE EL AUTOR
Javier UlléCorredor popular y fundador de Xano Pilates&Yoga
¿Cuánto tiempo tardas en recuperarte después de un entrenamiento fuerte? ¿Cómo evito la fatiga? ¿Qué pasa si tengo unos glúteos débiles? ¿Cuál es el mejor arroz para corredores? La respuesta a estas y otras preguntas para corredores, en nuestra nueva entrega de Preguntas y respuestas para runners.
¿A ti no te pasa que, cuando no estás corriendo, tienes un runner a tu alrededor que te dice que haga cosas? ¿No has sentido el impulso de subir por las escaleras en lugar de por el ascensor porque hay una vocecita que te dice que es bueno para tu entrenamiento? Si es así, ¡bienvenido/a!
Cuántas veces nos hemos dicho eso de: ´qué dura es la vida del corredor popular´. Trabajamos, tenemos compromisos familiares, queremos entrenar siempre que toca y participar en carreras. Pero ¿es eso realmente tan duro? Quizá debas empezar a replantearte por qué te sientes así.
Ante épocas de máxima exigencia y preparación de pruebas complicadas, unos buenos consejos te acercarán al éxito. Darío Sanmiguel, corredor, cardiólogo y director de Nisa Salud Deportiva, nos da algunas claves para ir por el buen camino.
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Correr se ha convertido en todo un fenómeno social. Eso no lo puede dudar nadie. Y, además de los beneficios físicos que conlleva (siempre que no nos pasemos y practiquemos este deporte con sentido común), aporta otros aspectos positivos. Entre ellos, conocer gente y crear una importante red de contactos.
Hoy en las carreras populares convivimos con relojes que nos dicen cuándo acelerar, zapatillas con placas de carbono que prometen arañar segundos y aplicaciones que planifican hasta el último entrenamiento. La tecnología ya forma parte del running.
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