La homeopatía en el deporte

Por Francisco Gilo para carreraspopulares.com

De todas las medicinas alternativas, paralelas o complementarias, la homeopatía es sin duda la más aceptada por el profano, la que goza de mayor crédito entre los médicos y, en definitiva, la principal alternativa a la medicina oficial.

La practican muchos licenciados en Medicina (en Francia uno de cada cuatro médicos prescribe remedios homeopáticos) y las farmacopeas oficiales de países como Alemania y Francia tienen una sección dedicada a este sistema médico y terapéutico descubierto por Samuel Hahnemann hacia finales del siglo XVIII.

Su principio básico es que «lo similar se cura con lo similar» , de modo que el diagnóstico y tratamiento homeopáticos se orientan a dar con la sustancia que provoca los mismos síntomas que se pretende curar.

El segundo principio de la homeopatía es que el remedio en cuestión es más potente cuanto más diluido esté. Por eso los homeópatas hablan de potenciaciones en vez de diluciones. «La potenciación libera la energía curativa intrínseca de una sustancia», y la clave está en agitar la solución en cada etapa de dilución.

La homeopatía se emplea cada vez mas en el mundo del deporte, por su acción no agresiva hacia el organismo, no tener efectos secundarios, y su poder curativo demostrado en multitud de lesiones, al estar fuera de la problemática del dopaje, y en muchos casos, al ser la única acción terapéutica que puede adoptar un deportista.

Vamos a describir algunas sustancias para la recuperación después de un ejercicio fuerte, o de un esfuerzo muscular grande, que consideramos fundamentales :

Arnica montana Conocida desde la antigüedad como la planta del traumatizado , llamada la panacea de los traumatismos de cualquier tipo, antes y después de un esfuerzo físico, y también cuando después de un esfuerzo deportivo, tenemos síntomas con malas noches de recuperación.

Ferrum metallicum, hierro metálico, lo utilizaremos cuando nuestros síntomas sean de inapetencia a volver a los entrenamientos.

China , es una corteza seca de un árbol sudamericano de la familia de las Rubiáceas, la quinquina o chinchona. Es un remedio empleado desde hace siglos en América del sur. Es el medicamento de la fatiga (palidez, ojeras,..), tensión baja , taquicardia, vértigos, acúfenos, con hambre, y sed intensa.

Anacardium orientale, es una planta india de la familia de las anarcadiáceas, Medicamento específico del agotamiento ligado al exceso físico o intelectual.

Arsenicum album, anhídrico arsenioso, en agotamientos graves, con astenia, adelgazamiento, anemia, ansiedad.

Consejos para tomar medicamentos homeopáticos

Nunca hay que tocar con los dedos los glóbulos y remedios homeopáticos, ya que al tener una dilución tan grande el mismo contacto con los dedos podría impregnarlos de otras sustancias y variar con ello su potencia energética. Para ello el consejo a seguir es tomarlos directamente del tubo de vidrio, o utilizar el dosificador que suele haber en el tapón de plástico para introducirlos en la boca sin tocarlos.

No masticar ni tragar directamente la medicación, es preferible disolverla en la boca, de manera sublingual por ejemplo.

Se deben de tomar, los remedios homeopáticos, siempre fuera de las comidas, como mínimo una hora antes o después de comer o beber cualquier cosa salvo agua.

Si la posología es de una dosis por día, entonces se hará preferiblemente al ir a dormir o una hora después de cenar.

Alimentos y sustancias que interfieren con la medicación homeopática:

- Mentol y eucaliptol: están presentes en caramelos aromáticos, chicles, pastas dentífricas, aceites esenciales, aceites de masaje, perfumes, etc. No conviene lavarse los dientes con pasta dentífrica tres horas antes o después de tomar el remedio.

- Medicamentos: Hay que consultar siempre a su médico si está tomando alguna medicación no homeopática por si son incompatibles entre ellas.

- Tisanas: No deben de tomarse remedios homeopáticos con ninguna tisana o infusión de hierbas debido a que las plantas medicinales por medio de sus principios activos suelen ser también remedios homeopáticos, pero en dosis mucho más elevadas interfiriendo en el efecto de los glóbulos.

- Linimentos y perfumes o colonias: Especialmente los linimentos que contienen alcanfor que se utilizan mucho en casos de reumatismos, contusiones y resfriados.

- Café, té, cacao, bebidas de cola y derivados: Interfieren y disminuyen y tienen un efecto anulador de ciertos remedios homeopáticos. Es preferible evitarlos.




SOBRE EL AUTOR

Francisco Gilo
Licenciado en Medicina y Cirugía

www.temasmedicosdiversos.com


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