Lesiones comunes: Tendinopatía de la pata de ganso
Por Ramón Punzano para carreraspopulares.com

Quizás el nombre te pueda hacer surgir alguna sonrisa, pero mucho ojo. La pata de ganso son los tendones formados por el sartorio, recto interno y semitendinoso que se anclan en la parte alta e interna de la tibia. Si llegas a tener problemas con esos tendones la cosa se puede poner seria. En principio te afectará a las carreras, pero poco a poco el dolor aumentará y lo notarás incluso al andar o sentarte. Es una lesión muy típica en corredores que notarás por una molestia en la cara interna de la rodilla. Le pedimos a Ramón Punzano que nos radiografíe al completo esta lesión y nos indique cómo tratarla.
1- ¿Qué es y cuales son sus síntomas?
La pata de ganso son los tendones formados por el sartorio, recto interno y semitendinoso que se anclan en la parte alta e interna de la tibia. Por lo tanto nos encontraremos con una degeneración de alguno de estos tendones. En ocasiones, se asocia a la presencia de bursitis en la misma región.
Estos 3 músculos tienen una importante función estabilizadora lateral y de la rotación de la pierna. La contracción de estos músculos produce la flexión de la rodilla y la rotación interna de la tibia, siendo un freno de la rotación externa automática de la tibia durante la extensión de la rodilla, hecho que cobra importancia durante la recepción de la zancada y el momento en el cual el pie apoya el suelo durante la carrera.
Carreras destacadas
agosto 2026
septiembre 2026
octubre 2026
Si os afecta, notaréis dolor en la cara interna de la rodilla, el dolor será cada vez más intenso y durante más tiempo a medida que la lesión se agrave. Al principio sólo una leve molestia durante entrenamientos intensos hasta llegar a molestar incluso al andar, subir y bajar escaleras, levantarse bruscamente de un asiento bajo o incluso dolor nada mas levantarse por las mañanas.
2- ¿Por qué se produce?
Se puede producir por microtramatismos de repetición (es una lesión típica de corredores de largas distancias) en un corredor con alguna alteración estructural en cadera, rodilla o tobillo (especialmente aquellos corredores hiperpronadores), bien por falta de elasticidad de la musculatura implicada, por calzado inadecuado que altere la rotación de la tibia y estrese demasiado las inserciones tendinososas de estos músculos, o bien por déficits musculares lumbopélvicos que produzcan el mismo efecto sobre los tendones, sobreentrenamiento.
También algunos corredores operados de reconstrucción del ligamento cruzado anterior de la rodilla, donde han usado uno de los tendones de la pata de ganso para reconstruirlo. Otros factores que pueden influir será el sobrepeso, diabetes e incluso algunos reumatismos.
Es importante hacer un buen diagnóstico diferencial por parte de un profesional ya que podría confundirse con un esguince del ligamento lateral interno de la rodilla, con una lesión del menisco interno o incluso con una afectación de la articulación femoropatelar en su compartimento interno.

3- ¿Cómo se soluciona?
El tratamiento de esta patología se hará corrigiendo los factores biomecánicos que hayan influido en la aparición de la lesión, disminuyendo la tensión de los músculos implicados con técnicas específicas como manipulaciones osteopáticas, relajación miofascial, etc.
Posteriormente adecuar un programa de fortalecimiento y reequilibración muscular de todo el miembro inferior y región lumbopélvica para poder hacer una reincorporación progresiva al entrenamiento.
Es importante mantener un buen grado de elasticidad en la musculatura posterior e interna del muslo como medida de prevención. Podéis prevenir esta patología haciendo estiramientos de los músculos del miembro inferior, en especial isquiotibiales y aductores de cadera, que con facilidad, tienden a la retracción.
Ramón Punzano es Fisioterapeuta y Osteópata
Web: www.ramonpunzano.com
Facebook: Osteopatía Ramón Punzano
Twitter: @ramonpunzano
Buscador de noticias
Articulos relacionados
Las lesiones son como la criptonita para los corredores, ya que no nos gusta quedarnos sin correr, así que nos toca tener paciencia. Pero ¿cuánta? ¿Hasta dónde tenemos que esperar antes de empezar a correr de nuevo tras una lesion?
Todos alguna vez hemos experimentado molestias musculares, 2 a 3 días después de un ejercicio inusual e intenso como es el maratón. Esta situación puede suceder también al inicio de un programa de entrenamiento o cuando la intensidad y la cantidad del mismo se incrementa en forma brusca....
Correr es una de las actividades más exigentes desde el punto de vista físico, lo que conlleva que se puedan producir una serie de lesiones recurrentes en determinadas áreas. En este post, abordamos cuáles son esas patologías frecuentes, los posibles tratamientos con técnicas fisioterapéuticas que se pueden aplicar y las pautas a seguir para prevenirlas.
Para prevenir lesiones y mejorar el entrenamiento de la carrera es importante conocer los principales músculos involucrados en la actividad. Los descubrimos en ese artículo de Fco. Gilo.
Este síndrome, muy frecuente en corredores, corresponde a una tendinopatía del músculo Tensor de la Fascia Lata; situado en la zona lateral del muslo, llegando su inserción a la meseta tibial.
Que el trail running es muy diferente al running ´de asfalto´ no sólo se debe a que los paisajes cambien y debamos llevar un equipamiento ligeramente distinto. También los músculos que intervienen lo hacen de manera distinta. Tenerlo en cuenta es importante para preparnos y para recuperarnos mejor del esfuerzo.
¿Te consideras un corredor popular? ¿Participas en carreras habitualmente y has preparado al menos una maratón en tu vida? Si has respondido afirmativamente, seguro que te has lesionado alguna vez. Y te sentirás identificado en este artículo de Mario Trota.
También te puede interesar
Ojo, runners. Cada minuto que corremos bajo el sol en verano afecta a nuestra piel. Sabemos actuar contra el calor pero, ¿sabemos protegernos eficazmente del sol? Fco. Gilo nos expone los problemas que podemos padecer y sus soluciones.
El periodo vacacional es una buena excusa para ejercitar esos músculos que durante todo el año solemos maltratar o anquilosar.
Aunque en verano baje nuestra actividad, los corredores no dejamos de estar expuestos a las lesiones y a complicaciones. Nuestra fisio de cabecera, Carmen Sanz de Fisioterapia Bando, nos cuenta cómo prevenirlas.
La molestia más frecuente que refieren los deportistas en la planta del pie tras haber realizado la práctica deportiva, es la fascitis plantar.
Por Carlos Blasco García
Una gran carrera empieza por los pies. ¿Los cuidamos lo suficiente? Aquí te plasmamos unos cuantos consejos si estás preparando una gran prueba. Toda ayuda es poca y a veces los pequeños detalles marcan la diferencia.
Las más vistas
La piscina no es sólo una oportunidad para nadar, sino que puedes hacer en ella otros ´entrenamientos cruzados´. Te proponemos una tabla de abdominales que hará más completa tu preparación acuática.
Somos agua, y en verano la vamos perdiendo a borbotones. Aprovecha las frutas de verano para hidratarte. Contienen cerca del 90% de agua, y te ayudarán a estar siempre hidratado. Te contamos algunas de sus características.
Cada día que corremos, generamos colada que hay que lavar. Muchas dudas sobre cómo lavar la ropa de correr. ¿Lo hacemos correctamente? ¿Qué precauciones debemos tomar?
¿Te pirras por el gazpacho en verano? Es un alimento que no puede faltar en las comidas de todos los runners. Fresquito y sano... ¡una opción genial! Nuestra nutricionista, Laura Jorge, te ofrece alternativas para que varies un poco este verano.
A todos nos gustaría llegar a los 90 años y corriendo. ¿Cuál es tu actitud ante el deporte y qué te planteas para tu futuro? Mario Trota nos da su punto de vista, que seguro que no difiere mucho del del corredor popular medio.
Hay un momento curioso que se repite miles de veces cada día en caminos, parques, carriles bici y senderos de montaña. Dos personas que no se conocen, que probablemente nunca volverán a verse, cruzan sus trayectorias corriendo y, casi sin pensarlo, levantan ligeramente la mano, asienten con la cabeza o esbozan una sonrisa.