Planifica tu temporada como si fuera una carrera
Por Chema Martínez Pastor para carreraspopulares.com
¿Cómo van esos entrenamientos? Tanto si has empezado el curso con muchas ganas como si aún estás quitándole las telarañas a las zapas, es una buena idea que empieces a preparar la temporada.
Cada vez más, los runners populares nos empezamos a preparar como si de profesionales se tratara. En parte porque cada vez hay que apuntarse antes a las grandes carreras, que son las que marcan nuestros picos de forma y en torno a las que se organizan los planes de entrenamiento. Pensamos en temporadas, normalmente de septiembre a junio, en lugar de planificar el año de enero a diciembre. Durante esta temporada, solemos dividir nuestros objetivos en “objetivos de invierno” y “objetivos de primavera”. Es decir, si la carrera importante del año sucede en noviembre-diciembre o en marzo-abril. Por supuesto hay más variaciones.
En cualquier caso, es buena idea pensar en el medio plazo. Tener muy claro qué vas a hacer los próximos 3-4 meses es recomendable porque podrás planificar tus entrenamientos buscando un pico de forma en un momento muy concreto. Por eso, te proponemos un método de planificación, que consiste en pensar en esos cuatro meses como si fuera una carrera. Igual que en una carrera tienes un objetivo principal: la meta, en una temporada de entrenamiento es recomendable que tengas un gran objetivo, aunque luego te vayas poniendo otros menores por el camino. De esta manera, conseguirás tu pico de forma en el momento en que lo necesitas. Si quieres bajar tu tiempo en una carrera de larga distancia, por ejemplo, no tiene sentido correr uno cada mes porque el cuerpo no se recuperará del esfuerzo a tiempo para dar su máximo rendimiento en el siguiente.
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Antes de la carrera: calentar
Lo primero antes de empezar una carrera, o una temporada, es poner en marcha nuestro cuerpo. Activar la musculatura y el sistema circulatorio con ejercicio suaves y progresivos que aseguren que todo está en su sitio en el momento de empezar a correr.
En la planificación de tu temporada, lo primero será empezar con ritmos suaves y sesiones de entrenamiento más cortas para ir construyendo una base sólida, nos evitará problemas más adelante.
Comienza la carrera: de menos a más
Al igual que una carrera, cuando da comienzo una temporada, debemos hacer los entrenamientos con una mentalidad más conservadora. La temporada es larga y podemos enfrentarnos a momentos malos, por eso no hay que forzar al principio. Guarda fuerzas, pero no dejes de avanzar.
Muy importante en el inicio de la temporada hacer caso a las sensaciones del cuerpo, para saber hasta dónde podemos exigirle sin sobreentrenar y sobre todo, sin riesgo de lesión.
Mitad de la carrera: aguanta el ritmo
Conforme avanzan los kilómetros (es decir, las semanas de entrenamiento), la intensidad tiene que ir aumentando. Debes llevar un ritmo exigente, lo suficientemente alto como para que te lleve a tu objetivo pero al mismo tiempo que te permita mantenerlo durante mucho tiempo.
Con los entrenamientos pasa lo mismo. Mantener una racha de entrenamientos exigentes pero que puedas ir superando será lo que te lleve a ir mejorando y a ponerte más cerca de tu objetivo final
Entrada a meta: disfruta
El último kilómetro de una carrera, si te ha salido bien, es el más rápido y a la vez el que más disfrutas. Así debería pasar con la temporada. Si has hecho una buena carrera (es decir, unos buenos entrenamientos), tienes el trabajo hecho. Déjate llevar y verás como vuelas.
Cuando acaba tu carrera, es momento de mirar atrás, ver qué has conseguido o qué te ha llevado a no conseguirlo si es el caso. Descansa. Y después, ¡a pensar en el siguiente objetivo!