La pregunta más recurrente en consulta es: ¿Por qué me lesiono? Si tuviéramos una respuesta a esta pregunta sería el fin de las lesiones. Por eso hemos querido analizar los factores lesionales para intentar resolver la eterna pregunta. En algunos casos podremos actuar y mejorar, pero en otros no.
Los dividimos en factores intrínsecos, que son los relacionados con el propio deportista y los extrínsecos, ajenos al individuo.
Intrínsecos
Dentro los factores intrínsecos hacemos una nueva división.
- Factores no modificables. Aquellos en los que no podemos actuar, ni podemos mejorar. Incluyen: raza, sexo, edad , relaciones antropométricas y constitución.
- Factores modificables. Son los que más nos interesan, porque es donde vamos a poder evitar las lesiones y mejorar:
1.LA FLEXIBILIDAD. Es cierto que hay personas más flexibles, pero dentro de ello, cada uno puede mejorar la flexibilidad de sus fibras mediante estiramientos (siempre indoloros y continuos, sin rebotes) haciendo un buen calentamiento previo y enfriamiento después de entrenar.
2.LA MUSCULATURA. Es imprescindible para todo corredor trabajar bien la fuerza. Pero con cuidado. El exceso de entrenamiento y no respetar los tiempos de descanso y asimilación, puede llevarnos a fatiga, con la consecuente pérdida de fuerza. Algo que modificará nuestra técnica de carrera. También la debilidad de los músculos nos lleva a lesiones por desequilibrio muscular. Si sólo corremos, habrá músculos que no se trabajan y esto producirá lesiones.
3.LESIONES PREVIAS. Muchas veces no se recupera totalmente la lesión, no se hace vuelta paulatina al entreno y esto hace que se repitan.
Existen factores intrínsecos y extrínsecos que provocan lesiones
4.MALAS POSTURAS. No sólo a la hora de correr, si no, y sobre todo, en el día a día, en el trabajo, en casa etc. Son malos hábitos que hay que desterrar.
5.ALIMENTACIÓN E HIDRATACIÓN. Son factores fundamentales: somos lo que comemos.
6.EL ESTRÉS. No olvidemos que correr es un ‘hobby’ y no otra obligación. No debemos convertirlo en otra razón de estrés. Además debemos tener especial cuidado en la fase de relajación posterior, que es cuando se da la bajada de defensas y es el momento que aprovechan las oportunistas: las lesiones.
7.ENFERMEDADES. Tanto durante como después, debemos disminuir o amoldar el nivel de entrenamiento y hacer una vuelta progresiva una vez que nos hemos recuperado.
Pero lo más importante de todo y que siempre decimos: ¡ESCUCHA A TU CUERPO!
Extrínsecos
En este apartado no nos vamos a detener tanto porque, como hemos dicho, la mayoría no los podemos corregir. Aunque hay algunos que pueden implicar lesiones y dependen de nuestra elección:
- El tipo de zapatillas. Es importante comprar el modelo adecuado y estar bien asesorado. Una mala elección de zapatillas es una fuente segura de lesiones.
- El terreno por el que corremos. Hay terrenos más agresivos, como el asfalto y el cemento, que castigan más nuestras articulaciones. Es mejor correr por superficies más blandas como la tierra o ir alternando.
- La temperatura y la humedad. Influirán en nuestra musculatura e hidratación y pueden predisponer a nuestro cuerpo a sufrir más lesiones.
- Los factores fortuitos. Son los más impredecibles. Pero también se pueden intentar evitar o reducir su incidencia. Nos referimos a las caídas accidentales, los traumatismos causados por un golpe contra algún objeto o las torceduras por pisar mal en un terreno irregular.
Debería ser un propósito que todos nos hagamos año tras año. Llega una nueva temporada y no prestamos la atención que deberíamos a nuestro cuerpo. Debemos plantearnos hacer las cosas bien para evitar lesiones. Pero no sólo hoy, sino todo el año.
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